Descripción
No sé si sabrás que no muy lejos de tu casa hay otro barrio como el tuyo. Tan normal. Los niños juegan sin descanso y los adultos refunfuñan sin cesar. Hasta que, un buen día, llegan unos visitantes que lo cambian todo.
Los hermanos Busquets y el resto de la pandilla, ayudados por una enigmática vecina, harán frente a estos invasores con todas las armas que tienen en su poder.
¿A qué esperas para acompañarlos en esta aventura? Será mejor que abras de golpe el libro y te unas a su batalla como un auténtico guerrero pacifista.






Luciana Macías Castillo –
Leer ¡Salvemos los bocadillos de mortadela! me ha removido por dentro. La historia de los hermanos Busquets, con sus miedos, sus ganas de ayudar y esa forma tan pura de enfrentarse juntos a lo que llega al barrio, me ha recordado muchísimo a cómo crecimos nosotros: rodeados de gente, de amigos que se convertían en familia y de momentos que hoy parecen pequeños, pero que en realidad lo eran todo.
Me ha emocionado ver cómo el libro convierte algo tan simple como un bocadillo de mortadela en un símbolo de cariño, de unión y de esos detalles que hacen que un lugar sea hogar. Mientras lo leía, sentía que algunas partes hablaban un poco de mí, de mi infancia y de lo que viví en esa misma barriada.
Por eso quiero compartirlo:
porque este libro no solo cuenta una historia; también me ha hecho recordar la mía.
Luci 😊
María –
Me ha encantado el libro. Viene genial para desconectar de la complejidad del día a día y sumergirse en un sinfín de aventuras junto a esta entrañable pandilla, que me resulta muy familiar. Aunque parezca juvenil, es una obra transversal: perfecta tanto para niños como para adultos que deseen reconectar con su infancia.
Entre aventura y aventura combina curiosidades científicas con reflexiones profundas y metáforas que invitan a pensar. Me encantó el personaje de la bruja buena, como lectora que cree que a veces los cuentos se hacen realidad, tengo la esperanza de que algún día la llegue a conocerla, quién sabe…
María –
Qué libro tan emocionante!!
“¡Salvemos los bocadillos de mortadela!” es una historia divertida y sorprendentemente profunda que nos invita a mirar el mundo como lo hacen los niños, con curiosidad, asombro y una imaginación que no entiende de límites.
Los protagonistas son unos niños, los cuatro hermanos Busquets, una familia que vive en un barrio como otro cualquiera, pero que para ellos se convierte en un escenario lleno de aventuras.
Su madre, Silvia, bióloga y cómplice absoluta de sus exploraciones, los acompaña a descubrir secretos fascinantes de la naturaleza, mostrándoles por ejemplo, cómo los árboles se comunican a través del micelio.
Además, a medida que avanza la trama, los niños también descubren, a través de sus numerosas aventuras, otras muchas curiosidades, como por qué el amanecer tiene tantos colores o cómo una simple mariposa esconde una historia tan preciosa como la de la princesa que perdió el olfato.
Así, entre juegos, descubrimientos y bocadillos de mortadela, que casi se convierten en el combustible oficial de cada aventura, la historia también reflexiona sobre un tema muy actual. Habla de los “monstruos planos”, una metáfora genial que representa a las pantallas y los móviles que acompañan a los niños desde edades cada vez más tempranas.
Y es que el libro nos recuerda, con ternura y humor, lo importante que es volver a correr, ensuciarnos, inventar, agacharnos para observar insectos, y básicamente disfrutar del niño que tenemos dentro.
Aunque no tengo el placer de conocer personalmente a Raquel, su autora, no he podido evitar imaginarla como una Silvia Busquets que comparte con los niños de su alrededor la magia que esconde cada rincón del barrio.
Para mí ha sido una lectura preciosa y me ha despertado una nostalgia muy bonita por mi propia infancia y por esa sensibilidad hacia la naturaleza y los libros que siempre me ha acompañado 📖🌳