Descripción
Cronalgia, concepto que su autor define como «el que los tiempos medidos me duelan», bien puede servir de título para este atípico poemario, colección de «retales de una vida a la deriva» con los que intenta delinear «las luces que rebosan nuestras grietas» porque «el lápiz es el mapa en que me oriento», «persiguiendo un horizonte lejano».
«Poesía paralela» «ante el blanco espejo de la libreta». Porque si «somos poco probables» y «la vida es un chiste malo», «la lira es un fusible» y «hay más verdad en la supervivencia». ¿Cómo escribir poesía cuando «el ruido del silencio / siempre hace eco en este universo ciego» y «el fango nos ahoga»?
«La obra que es vivir se hace a tientas», «como monstruos con disfraz de ser humano, / como niños que juegan a ser dioses». Obra poética que hunde sus raíces en el «nihilismo optimista» y construye «un esqueleto estético / que vertebra un imaginario hermético», «buscando la frontera / que separa lo efímero y lo eterno» «en un instante de memoria viva». «Es la verdad cruda que grita muda.»
Este libro, innecesaria ventana a la «nada. Al final, nada.», no deja de ser una apología del amar, porque «este amor infinito / renace del vacío en el que habito.» «Y un día seré un recuerdo.»





