ERRORES QUE DEBEMOS EVITAR AL ESCRIBIR UN LIBRO

A la hora de escribir un libro, llevamos a cabo tantos procesos de forma paralela, que es muy común que cometamos ciertos errores. Recordemos que en la vida jugamos con las mismas probabilidades de fallo que de acierto, pero siempre tendremos más oportunidades si conocemos de antemano las posibles piedras con las que podamos topar en el camino.  

Es por eso que en este post os planteamos los errores más comunes que suelen cometer los escritores a la hora de desarrollar su obra: 

PLANTEAR UNA INTRODUCCIÓN DEMASIADO EXTENSA 

Uno de los principales errores que cometemos es el de comenzar a escribir sin llevar a cabo un pequeño esquema que refleje qué queremos contar, y cómo organizar aquello de lo que vamos a hablar.  

Si actuamos de esta forma, lo más probable es que hagamos una introducción demasiado extensa, con la finalidad de aportar una información que, en la mayoría de los casos, puede detallarse en otros momentos de la trama, y que lo único que va a transmitir es sensación de lentitud y pesadez en el lector. 

Al comenzar a escribir, debemos establecer la trama principal y, en caso de que existan, algunas secundarias. Esto nos ayudará a tener claro qué contar en el planteamiento de la historia, sin que se nos vaya de las manos su extensión. 

ABARCAR DEMASIADOS SUBGÉNEROS DENTRO DE LA TRAMA PRINCIPAL 

Hay escritores que piensan que cuantos más estilos muestren en su obra, más completa será y más polivalencia demostrará a la hora de escribir. Nada más lejos de la realidad, pues lo único que conseguiremos haciendo esto será desconcertar al lector. 

Pero no debemos confundirnos: está muy bien dotar a ciertas subtramas de pinceladas de otros géneros distintos al que prima en la trama principal. El problema aparece cuando nos excedemos en este apartado. Es muy común encontrar dramas con ciertos puntos cómicos, o con una subtrama romántica de por medio, pero teniendo presente en todo momento que se trata de un relato dramático. 

En este apartado podemos destacar también el caso de aquellos escritores que comienzan su novela con varias tramas distintas, las cuales tienden a unirse en el desenlace. Es un recurso muy interesante y que, si se lleva a cabo correctamente, puede dar muy buenos resultados. El problema de dicha técnica es que requiere de cierta experiencia a la hora de escribir este tipo de obras, puesto que, para que la historia goce de credibilidad, hay que estar pendiente de muchos detalles y no dejar ningún cabo suelto. 

NO DEDICAR SUFICIENTE TIEMPO AL ARGUMENTO  

Después de llevar a cabo un buen planteamiento del inicio de la obra, debemos continuar con el resto. Muchas veces nos centramos en otros aspectos y dejamos de lado el pilar fundamental de nuestro relato: su argumento. 

De nada servirá contar con unos personajes muy elaborados, o con una escenografía magnífica, si la trama principal del libro no atrae al lector.  

Para que esto no ocurra, debemos realizar esquemas y bocetos previos al proceso de escritura, y asentar bien las ideas para que, a la hora de ponernos manos a la obra, nos sea más fácil seguir el hilo de la historia que verdaderamente queremos contar, qué personajes participarán en cada momento, dónde tendrá lugar cada escena, etc. Todo esto facilitará la tarea tanto al lector a la hora de seguir la trama, como a nosotros mismos a la hora de escribirla. 

Por otro lado, aunque llevemos a cabo un extenso planteamiento previo, siempre cabe la posibilidad de que nos topemos con el caso de que la trama comience de forma correcta, y que aun así vaya perdiendo interés a medida que transcurre el relato. Si somos conscientes de que esto ocurre, lo mejor será descansar, y posteriormente localizar el momento en el que la historia comenzó a truncarse, retomarla, y darle el giro que necesita para mantener al lector motivado. 

DESARROLLAR PERSONAJES PLANOS 

Otro de los aspectos principales a cuidar dentro de nuestro relato son los personajes. Al fin y al cabo, son quienes van a desarrollar las acciones que dictemos en la trama, por lo que debemos asegurar que el lector conecte con ellos al 100 %. 

Debemos lograr que el público se identifique, ya que, si lo conseguimos, tendremos gran parte del éxito ganado.  

Una buena forma de elaborar personajes sofisticados consiste en utilizar las famosas fichas de personajes, y así determinar aspectos como quién llevará a cabo cada papel en nuestra historia, o qué relevancia tiene cada uno ellos dentro de esta. 

SEGUIR MODAS Y ABUSAR DE LOS CLICHÉS 

Es uno de los principales errores que podemos cometer a la hora de escribir un libro, sobre todo si hablamos de autores primerizos o que buscan triunfar a toda costa. No existe una fórmula estipulada para el éxito. No por escribir algo similar a otra obra laureada van a laurear la nuestra. 

Está bien tener inspiraciones, o incluso imitar en algunos casos, pero siempre debemos aportar algo distintivo que nos diferencie de los demás y que aporte valor a nuestra obra, haciéndola de alguna forma única. 

Otro gran enemigo de la originalidad y la creatividad es el uso de clichés. Muchas veces caemos en ellos sin darnos cuenta si quiera, y el uso excesivo puede causar en el lector la sensación de haber leído ya lo que hemos escrito. Para evitar esto, es recomendable repasar el texto una vez terminado, en busca de estas situaciones estereotipadas, y una vez localizadas, intentar darles una visión más original y única. 

FALTAS DE ORTOGRAFÍA Y ERRORES LINGÜÍSTICOS 

Aunque parezca algo lógico, nunca está de más recordar que debemos repasar las faltas de ortografía que pueda contener nuestro libro antes de dar más pasos. Es cierto que, si optamos por la escritura a ordenador, contamos con recursos como el corrector ortográfico, que nos puede servir de gran ayuda, pero no debemos confiarlo todo a un simple programa. 

A parte de las faltas de ortografía, tenemos que tener cuidado con otros aspectos, como el lenguaje que utilicemos en el relato. Es decir, si desde el principio hemos optado por usar un lenguaje más informal o coloquial, debemos mantenerlo así durante todo el libro, ya que, de lo contrario, lo único que conseguiremos será confundir al lector. 

DEBEMOS TENER CUIDADO CON EL CIERRE 

Es muy común que, incluso antes de comenzar a escribir, ya tengamos en mente el final de la trama, o que la idea que lo inició todo haya sido el propio cierre. Aun así, es muy común cambiar de idea a medida que vamos avanzando en la escritura, por lo que casi nunca nos quedaremos con esa idea inicial, por lo menos de forma completa. 

En caso de que esto ocurra, debemos dejar que la historia siga su transcurso hasta encontrar el cierre que merece, y no forzar la situación para terminar el relato con la idea que tuvimos en un inicio. Recordemos que, hasta la mejor de las obras, pude resultar una decepción si el final no está a la altura de lo que promete. 

Esperamos que estos consejos os hayan servido de ayuda para afrontar vuestra obra con otra perspectiva. Simplemente hay que tener cuidado con no cometer ciertos errores, y organizarnos bien para sacar lo mejor de nosotros.  

Además, os recordamos que en Ediciones Pangea disponéis de un gran equipo de profesionales que os asesorarán y ayudarán en todo lo que necesitéis a la hora de escribir vuestra obra. Entre nuestros servicios destacan la asesoría literaria y de escritura creativa o la corrección avanzada por parte de expertos, ideal para subsanar los pequeños errores que pueda contener el relato una vez terminado. 

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