AUTORA DE CRECERÉ

¿Cómo fue el proceso creativo de la novela? «Llamar a los recuerdos por la noche y escribirlos por el día»

Entrevista a Ana Casquero

Creceré es tu primera novela y, además, basada en hechos reales. ¿Qué te llevó a escribirla?

Sobre todo, la nostalgia. Ya intenté escribirla en el momento en que se estaban produciendo los hechos, pero sólo conseguí unas cuantas páginas. No tenía perspectiva y no estaba preparada. Como dice Félix en la novela, «el profesor aparece cuando el alumno está preparado»

¿Qué sirvió de impulso para narrar esta historia?

Dejar un testimonio escrito y un homenaje en recuerdo a dos grandes personas: Félix y Diego, Diego y Félix.

¿Cómo fue el proceso creativo de la novela?

Llamar a los recuerdos por la noche y escribirlos por el día.

Creceré refleja el contexto social y cultural del Madrid de la década de 1960, una época de enormes cambios. ¿Hubo un trabajo de documentación previo o has tirado del hilo de la madeja de los recuerdos?

He tenido que investigar algunas cosas, sobre todo del pueblo de Belmonte, porque esa es la parte inventada. También sobre las canciones de la época, porque muchas veces los hechos, aunque son reales, no se corresponden con el momento que narra la novela. También investigué sobre el nombre que se le daba en la época a las madres solteras y las opciones que tenían.

Dado que es una historia basada en hechos reales, ¿cuáles son los mayores desafíos personales y emocionales a los que te has enfrentado al escribirla?

Los recuerdos y el dolor de ver que de los tres personajes ya sólo queda Marina. Ha habido muchos momentos que escribía y lloraba al mismo tiempo. Yo he disfrutado escribiéndola, pero estoy segura de que «Félix» hubiese disfrutado más teniéndola en sus manos y enseñándosela a todo el mundo. Ya hace muchos años soñó que Marina había escrito un libro.

¿Ha sido un proceso gratificante?

Mucho. Creo que hasta me ha cambiado el carácter para bien. He vuelto a visitar los lugares que narro en la novela, pero como dice Chavela Vargas en su canción Las simples cosas: «Uno vuelve siempre a los mismos sitios donde amó la vida y entonces comprende cómo están de ausentes las cosas queridas».

Los protagonistas de esta historia, Marina, Diego y Félix, son personajes fascinantes, llenos de inquietudes, de contradicciones, y que se enfrentan a los grandes dilemas que les plantea la vida. En especial destaca Marina. ¿Qué podríamos decir, brevemente, de ella?

De Marina tendrán que hablar los lectores; yo no me atrevo. Me toca demasiado. No nombras a Rosa, ¿quizá porque sabes que es el personaje inventado?

¿Crees que es difícil encontrar en la literatura contemporánea una visión optimista del amor, del amor como palanca de cambios positivos para quien lo siente, del amor como elemento para salvar obstáculos?

No lo sé, porque no he leído mucha literatura romántica, pero me parece que actualmente se escribe más sobre desamor, malos tratos y sexo que sobre el amor como sentimiento positivo.

«Diego la siguió con la mirada y sus ojos se humedecieron también. Su corazón le decía que corriera tras ella, la parara, la abrazara y le dijera cuánto la amaba, pero su cabeza lo mantuvo allí paralizado sin mover un solo músculo de su cuerpo hasta que la perdió de vista.»

¿Qué influencias literarias o culturales inspiraron tu trabajo en Creceré?

Todas. Todas las vivencias, experiencias y conocimientos adquiridos a lo largo de los años. Influencias literarias diría que desde que leí Los Abel, de Ana María Matute, hace ya una vida, he leído casi todo de ella, y de Carmen Martin Gaite, que, aunque ya quisiera yo llegarles a la suela del zapato, quizá me hayan influido.

¿Qué esperas que los lectores se lleven después de leer la novela?

Espero que los lectores se encariñen con los personajes y la disfruten leyéndola como yo la he disfrutado escribiéndola; con eso me conformo.

¿Qué destacas del proceso de publicación de la novela?

El buen hacer de José Peña Fierro; su profesionalidad, simpatía, amabilidad y entrega. Gracias, José.

No sé si se puede anunciar ya que estás escribiendo una segunda parte de esta historia. ¿Qué nos puedes adelantar?

Se puede anunciar, pero va para largo, porque me he metido en un embrollo que no sé cómo solucionar.

«Su vida, de pronto, se había transformado en un caos que amenazaba con aplastarlo. Su pasado, durante tantos años oculto en su subconsciente, se abría paso en su presente, y su presente se difuminaba y se perdía en su pasado.»

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