Bloqueo del escritor

¿QUÉ ES EL BLOQUEO DEL ESCRITOR? 

El bloqueo del escritor no deja de ser un episodio temporal de crisis creativa, en el que el artista no es capaz de desarrollar ninguna idea, a su parecer, decente. A todos nos ha pasado alguna vez aquello de sentarnos delante del folio y que, aunque haya una gran predisposición, no fluya ninguna idea lo suficientemente buena por nuestra mente. 

Es una sensación irritante, y que suele causar temor, puesto que tendemos a pensar que aquí se acabó todo, que ya hemos exprimido al máximo nuestro potencial, y que ya no quedan nuevas ideas por aportar. Nada más lejos de la realidad. Es cierto que la mayoría de las veces no se trata de un caso puntual y aislado, sino que podemos tener varios episodios de bloqueo mental consecutivos, espaciados por ciertos momentos de lucidez creativa, es decir, tener un par de días fructíferos, luego un mes de sequía, y así sucesivamente. 

El bloqueo creativo no es algo que afecte únicamente a los escritores, sino que lo hace a prácticamente todas las ramas del arte: tanto a pintores, como a músicos, escultores, actores, etc.  

A continuación, veremos cuáles pueden ser las causas de nuestro bloqueo mental, y cómo aprender a lidiar con él y superarlo. 

¿QUÉ CAUSA EL BLOQUEO CREATIVO? 

Son múltiples las situaciones que pueden causar el bloqueo del escritor, y muchas de ellas nos afectan a diario, prácticamente sin percatarnos de ello. 

El primer factor es la falta de confianza en uno mismo. Como todo ser humano, hay días en los que sentimos que el éxito se aproxima, y otros en los que pensamos que lo que estamos haciendo no va a servir de nada. A todos nos ha rondado alguna vez la siguiente pregunta por la cabeza: ¿realmente lo que escribo es bueno? Este tipo de pensamientos no aportan nada positivo, y, por tanto, debemos lidiar con ellos de la forma más natural posible, dándoles el lugar que les corresponde: son simplemente pequeños episodios de baja autoestima, pero que ni mucho menos van a determinar la calidad de lo que escribimos.  

Esta falta de confianza a menudo se alimenta de varias fuentes. La primera de ellas es la búsqueda de la perfección. Ante este caso, debemos partir de la premisa de que la perfección no existe, por lo que, realmente, no hay nada que buscar.  

No confundamos el ser perfeccionista, con buscar la perfección. La primera de ellas dotará a nuestra obra de múltiples detalles y hará que nos superemos a nosotros mismos con cada libro que escribamos; la segunda, simplemente nos causará quebraderos de cabeza, malestar con nosotros mismos y múltiples bloqueos creativos. 

Esta búsqueda de la perfección, en numerosas ocasiones, nos lleva a entrar en comparativas con otras obras o autores, normalmente con mucha más trayectoria que nosotros. Nunca debemos dejarnos caer en este tipo de actitudes, puesto que debemos recordar que nadie nace sabiendo, y que ese escritor o artista al que admiramos, para llegar a donde lo ha hecho, ha tenido que pasar por infinidad de fases como la que estamos viviendo nosotros ahora mismo. 

Está bien tener referentes que nos sirvan de inspiración a nivel artístico, pero debemos buscar siempre un estilo propio y diferenciador, de lo contrario nuestra pasión podría convertirse en un bucle de frustración y desengaño. 

Este punto es equiparable al de intentar seguir cualquier tipo de tendencia o moda actual para lograr llegar a un público mayor. Es un error muy común, ya que, para alcanzar el ideal de éxito, debemos enfocarnos al 100% en aquello que nos guste y nos haga sentir cómodos. Esa pasión con la que desarrollamos una obra de la que de verdad sentirnos orgullosos se transmite directamente al lector. Esta es una causa muy común de bloqueo creativo, puesto que no podemos pretender extraer grandes ideas de algo que no nos suscita ningún tipo de motivación. 

Otra de las fuentes que alimenta nuestra falta de confianza y, por tanto, nuestro bloqueo de escritor, es el conjunto de opiniones externas que recibimos a lo largo del día. No hablamos de críticas constructivas ni mucho menos, sino de comentarios de gente cercana, e incluso de nuestros propios familiares. Y es que hay aún quien no comprende que ser escritor es un trabajo como otro cualquiera, y debe ser entendido y respetado como tal. 

Por otro lado, existen también multitud de factores ajenos al mundo de la escritura y que contribuyen en gran medida a que se produzcan estos bloqueos creativos. Hablamos de problemas personales que inundan nuestra cabeza en determinados momentos, falta de sueño por “x” motivo, distracciones varias (vivimos en la era de las tecnologías, y por lo general pasamos conectado a nuestro teléfono móvil prácticamente todo el día. Siempre va a haber una notificación de Instagram, un WhatsApp o un correo que nos distraiga y no nos permita avanzar con claridad). 

¿CÓMO SUPERARLO? 

CONSEJOS PARA VENCER EL BLOQUEO DEL ESCRITOR. 

A continuación, os dejamos varios consejos para poder superar este tipo de situaciones: 

  • El primero de ellos es parar de escribir y dedicar un tiempo a hacer otro tipo de actividades, como practicar algún pasatiempo que nos entretenga y nos permita descongestionar la mente para volver al trabajo de forma efectiva. Forzar la situación, en términos de creatividad e inspiración, nunca es la solución. 
  • Juega con tu mente y llévatela a tu terreno. Visualiza el éxito, automotívate y piensa que lo que estás haciendo es realmente bueno. 
  • Pasa directamente a otro capítulo del libro. Muchas veces, el tramo al que le estamos dedicando tiempo no nos motiva lo suficiente en ese instante, por lo que una solución viable puede ser comenzar de nuevo otro episodio que nos atraiga más. 
  • El ser humano es puramente visual, por lo que hacer esquemas gráficos o dibujos basados en lo que estamos escribiendo pueden ayudar a visualizar mejor la situación. 
  • Párate a releer lo que ya tienes escrito. Trabaja tu comprensión lectora y analiza, puede que saques muchas ideas en claro después de esto. 
  • Nunca te encierres en tu propio criterio. Pide opinión y ayuda, tanto a profesionales como a tus propios conocidos. Al fin y al cabo, como se suele decir, cuatro ojos ven más que dos, y dos cabezas piensan más que una… quién sabe si es tu sobrina o tu compañero de trabajo quien ayude a encender esa chispa creativa en tu interior. 

LA TÉCNICA DEL POMODORO. 

La técnica del pomodoro es muy recurrida en estos casos de bloqueo mental, pues nos ayuda a gestionar mejor nuestro tiempo y a despejar la mente de forma asidua. 

Es muy sencilla de aplicar. Simplemente, cuando observemos que no todo fluye como debería, ponemos un temporizador de 25 minutos y comenzamos a trabajar. Una vez suene la alarma, nos tomamos un descanso de 5 minutos. Terminado el descanso, volvemos a cronometrar otros 25 de trabajo, y así sucesivamente. A la cuarta vuelta, ampliamos el tiempo de descanso otros 5 minutos, y así hasta que lleguemos a tomarnos un descanso de 15-20 minutos entre tramo y tramo de trabajo.  

De esta forma seremos capaces de despejar la mente de forma efectiva, y nos será más fácil avanzar con nuestro libro. 

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