José María de Diego

Seguramente por influencia de la genética paterna, sus raíces las ha sentido siempre encepadas en lo andaluz y concretamente en lo gaditano, en las preciosas tierras y aguas de Sanlúcar de Barrameda.
El presente trabajo pone punto final, por el momento, en unión a sus dos anteriores obras —»Sanlúcar, versos para el cante (sentires, latencias, letras)» y «Sanlúcar, inconformismo y flamenco (conjeturas y coplas)», escrita conjuntamente con Servando Repetto López— a la trilogía que quería componer relativa a la cultura flamenca de nuestra tierra, a su pequeña aportación a la misma y hacia la que sentía una verdadera deuda con sus raíces.
Gran parte de la presente obra está compuesta por «tiranas», esos cuartetos octosilábicos con rima asonante en los versos pares, base lírica de nuestros cantes flamencos.

«Sanlúcar, crepúsculos en el río» es un poemario fascinado con la vida como aquelarre que rezuma amor en todas sus facetas.
Su autor reclama las emociones como un despertar a la ilusión de los sueños, a las pasiones, y reivindica el deseo como fuerza envolvente de todas nuestras acciones.
La poesía de José María de Diego inquieta el alma. Sus versos son enérgicos y están escritos en un lenguaje sencillo y directo.
El sentimiento fluye en cada verso. A modo de soliloquios íntimos, rastrea la luz que habita en nuestro interior. Hay fuerza y originalidad en ello. Ser poeta es enfermar de lucidez. Él la tiene.


