Hoy hablamos con el escritor Jesús Pachón, autor de Lo que te diga el alma, su primera novela. En ella, el autor nos sumerge en una narrativa donde la literatura trasciende el entretenimiento para convertirse en un ejercicio de valentía y responsabilidad ética. A través de un relato que confronta la rigidez de las tradiciones rurales con la búsqueda de la libertad individual, el autor explora la construcción de la identidad frente al prejuicio social.
¿Hasta qué punto consideras que la literatura tiene la responsabilidad ética de abandonar el mero entretenimiento para otorgar voz y dignidad a las realidades sociales que la historia ha intentado silenciar?
Los escritores son responsables de sus letras. Cuando se trata un tema que crea controversia, hay que asumir las críticas y a la vez reafirmarse en lo escrito.
La literatura es mucho más antigua que las redes sociales y estas están disparatadas y desvirtuadas, además de amparadas por el anonimato. Un libro tiene firma de autor y por tanto valentía y responsabilidad en su historia, denuncia social u opinión aun a sabiendas de que no siempre será compartida.
La novela no impone ninguna opción, solo pide respeto a los que no piensan igual.
¿Qué significado otorgas a la máquina de escribir en la obra?
Es un homenaje privado y oculto a mi padre. Cuando yo tenía unos nueve años, trajo a casa una máquina de segunda mano igual a la que hago referencia, donde mis hermanos y yo hicimos las primeras prácticas. Permaneció muchos años con nosotros y conservo un recuerdo muy especial. He querido enmascarar esa vivencia personal en la novela.
Desde una perspectiva formal, ¿cuál fue tu mayor desafío al intentar plasmar los sentimientos de colectivos marcados por el prejuicio social sin caer en estereotipos o juicios morales?
La novela no impone ninguna opción, solo pide respeto a los que no piensan igual. Y es con lo que me identifico, con el respeto. Mi deseo no es otro que esperar que quien no comprenda ni comparta otras opciones sexuales al menos que las respete dejándolas en paz.



¿Crees que en la sociedad contemporánea la lealtad a uno mismo sigue siendo el acto de valentía más difícil de ejecutar, especialmente cuando choca con las convenciones familiares y sociales?
Sí, es difícil además de muy duro luchar contra corriente. Desgraciadamente dentro de la familia y mucho más en la sociedad se reciben críticas injustificadas y fuera de lugar que jamás deberían de existir.
¿Qué papel juega el refugio de los libros y el silencio de las bibliotecas en la construcción de la identidad del personaje protagonista ante un mundo que les resulta ajeno o intolerante?
No sé quién dijo que los libros son nuestros mejores amigos, siempre están ahí para cuando los necesites, sin que te pidan nada a cambio. Por mis preferencias, construir un personaje basado o envuelto en libros es algo posible, pero igualmente en otros campos como la música, la moda o el deporte, por ejemplo, se podrían encontrar detractores o intolerantes contra los que habría que luchar igualmente. Dar voz a esas minorías con la literatura para mí es importante.
¿Por qué consideraste esencial situar esta búsqueda de libertad y verdad en la campiña sevillana, y cómo crees que el entorno rural andaluz potencia el conflicto entre la tradición y la diversidad individual?
Siendo un poco chovinista y como la tierra tira, he elegido Sevilla, pero podría haber sido cualquier otro sitio. Lo que pretendía era confrontar dos hábitats diferentes (la ciudad del bibliotecario no se identifica, no lo consideré necesario) y por tanto dos visiones diferentes de los problemas. Creo que, en general, la ciudad y el pueblo responden de maneras diferentes según a qué actos.
Dar voz a esas minorías con la literatura para mí es importante.
Al margen de la ficción, ¿cuál es el mensaje principal que deseas que los lectores retengan sobre la diversidad humana tras cerrar las páginas de tu libro?
Sencillamente respeto, respeto todas las opciones, aunque no las compartan. Si alguien ha aprendido, entendido o asumido ese concepto me consideraré muy satisfecho.
¿Cómo ha sido tu experiencia con Ediciones Pangea como editorial encargada de trabajar con tu obra?
Muy satisfactoria. Al no ser un profesional con una larga trayectoria en las letras, he necesitado de consejos y asesoramiento, cosa que la editorial ha cubierto perfectamente. Hemos estado de acuerdo en lo principal. Me lo han puesto fácil, cosa que agradezco.

