Antonio Castillo del Valle nació el 21 de julio de 1952 en Marchena (Sevilla), siendo el menor de ocho hermanos, fruto del matrimonio formado por Antonio y Encarnación.
Al cumplir los cinco años, su familia se mudó de la calle Mesones, a una casa de la barriada Madre de Dios, pero él no perdería el vínculo con la Plaza Vieja al tener su padre una peluquería junto al Arco de la Rosa y matricularse en el colegio público Padre Marchena, donde cursaría sus estudios primarios y, poco después, el bachiller laboral en el nuevo instituto del Arrecife. Compaginó entonces su asistencia a clase con su labor como aprendiz de peluquero, por lo que tan solo disponía del domingo para jugar, con sus amigos, al fútbol, su gran pasión.
Su infancia y adolescencia las desarrolló en el entorno de la Plaza Alvarado, la peluquería de su padre, el kiosco Pololo y la barbería de su hermano Miguel, donde cada día se reunían numerosos jóvenes aficionados al Balompié en animadas tertulias futbolísticas hasta que, a mediados de la década de los sesenta del siglo pasado, llegó el éxodo de nuestros jóvenes a diversas ciudades y países en busca de una vida mejor.
Posteriormente, comenzó a trabajar en la farmacia de la Plaza Alvarado, e hizo su debut con el Madre de Dios C.F., Marchena-Madre de Dios y M.D. Marchena Balompié, Puebla y Écija Balompié. El servicio militar interrumpiría su vida deportiva y laboral.

